💧 Agua y aire

Lámpara de lava casera

Burbujas de colores que suben y bajan dentro de una botella, como en las lámparas de lava, sin enchufes.

Con un adulto. Un adulto guarda las pastillas efervescentes y las parte.

Materiales

Toca cada cosa cuando la tengas preparada.

Pasos

  1. 1

    Un poco de agua

    Llena la botella de agua hasta una cuarta parte, más o menos.

  2. 2

    Mucho aceite

    Echa el aceite despacio hasta casi llenarla, dejando un dedo libre arriba. Espera un minuto: el aceite se queda arriba y el agua abajo, sin mezclarse.

  3. 3

    Gotas de color

    Echa diez gotas de colorante. Mira cómo atraviesan el aceite como canicas y se juntan con el agua del fondo.

  4. 4

    Empieza la lava

    Deja caer un trozo de pastilla efervescente. Enseguida empiezan a subir burbujas de agua de colores, que llegan arriba, se rompen y vuelven a bajar.

  5. 5

    Enciende la lámpara

    Cuando pare, echa otro trozo. Apaga la luz y pon una linterna debajo de la botella: parece una lámpara de verdad.

¿Por qué pasa?

El agua y el aceite no se mezclan, y el aceite pesa menos que el agua (es menos denso), así que flota encima. El colorante se disuelve en el agua, no en el aceite. La pastilla suelta burbujas de gas que suben llevándose un poco de agua de colores; arriba la burbuja se rompe, el gas se escapa y la gota de agua, que pesa más, vuelve a caer.

Consejos

  • Con la botella cerrada (cuando ya no burbujea) puedes guardarla y repetir otro día.
  • Prueba con dos colores, uno en cada trozo de pastilla.

Seguridad

  • La pastilla efervescente no es un caramelo: no se chupa ni se come.
  • Si cae aceite al suelo, límpialo enseguida: resbala mucho.